A la hora de hablar de educación siempre sale el tema de Finlandia, ¿será por su currículum? ¿por su didáctica? ¿o quizá por su posición en el famoso ranking pisa?
Tuve la suerte de conocer a una amiga finlandesa, Lotta, que ha accedido a contarnos su experiencia en este modelo educativo. Os iré combinando sus mensajes, puestos entre comillas, con información sacada de internet y opiniones personales :)
El sistema finlandés, como el método Montessori, apuesta por una educación en la que se tiene en cuenta al alumno. También se evita la competencia y se incentiva, ante todo, la curiosidad y la participación activa del alumno.
"Cuando somos niños pequeños, vamos a la guardería, donde básicamente solo jugamos. Aunque puede que haya algunos juegos educativos apropiados para nuestra edad y aprendamos mucho a través del juego". Allí el inicio de la escolarización formal es a los 7 años. El ciclo de los 3 a los 6 años está centrado en el juego y el desarrollo integral.
"Luego, a los seis años, vamos al jardín de infancia durante un año. Allí, la actividad principal sigue siendo jugar, pero también tenemos clases sobre el alfabeto y los números. Algunos aprendemos a leer y escribir un poco, pero no pasa nada si no lo hacemos. También aprendemos habilidades sociales, como los modales en la mesa y ser amables con los demás. Me encantaba ir a fiestas de baile, jugar al aire libre con mis amigos y disfrazarnos. También me gustaba aprender a leer y me encantaba cuando nuestros profesores nos leían cuentos en voz alta."
"A los siete años empezamos el primer curso de primaria. Yo ya sabía leer antes de empezar el colegio, así que me resultaba muy fácil. Mis asignaturas favoritas eran lengua finlandesa y arte. Las clases solo duraban 45 minutos y luego teníamos un recreo de 15 minutos, en el que salíamos a jugar al aire libre." El tiempo al aire libre es una parte esencial en la jornada independientemente de la climatología (salvo en condiciones extremas).
"En tercer grado, mi asignatura favorita era ciencias. Hacíamos muchas excursiones a museos y también íbamos a hacer senderismo al bosque. Antes de tercer grado, el profesor evaluaba nuestro aprendizaje solo con palabras, utilizando ciertos criterios, como «necesita apoyo» o «ha aprendido esto muy bien». Sin embargo, a partir de tercer grado, empezamos a recibir una evaluación numérica. Nos calificaban del 4 al 10, siendo 10 la mejor nota y 4 un suspenso. Al principio me parecía un poco estresante recibir notas numéricas, pero una vez que me acostumbré, me di cuenta de que no era tan malo."
"En la escuela primaria teníamos deberes y exámenes, pero creo que la cantidad era la adecuada para que tuviéramos tiempo para jugar, descansar y dedicarnos a nuestras aficiones después de clase. Obviamente, las cosas se volvieron un poco más serias y difíciles a medida que fuimos creciendo, pero yo siempre tuve tiempo para divertirme."
"Teníamos almuerzo escolar gratuito, por lo que nunca pasábamos hambre y teníamos energía para jugar. Siempre me gustaron los almuerzos, aunque algunas personas pensaban que no estaban muy buenos. También recibíamos atención médica, como revisiones anuales y vacunas de la enfermera de la escuela." Que el comedor sea gratuito me pareció una idea buenísima ya que todos los niños deberían tener derecho a una buena alimentación independientemente del dinero de sus familias. Sin embargo, es cierto que aquí en España muchos niños reciben becas y también lo tienen gratis.
"Yo diría que lo más destacable de nuestro sistema escolar es que se permite a los niños jugar y desarrollar su imaginación, y no se esperaba de nosotros que nos pasáramos todo el día sentados. Esto nos permitía aprender mejor, ya que no estábamos cansados ni estresados, y además desarrollábamos vínculos estrechos entre nosotros y con el profesor."
Para terminar, me gustaría hacer una mención especial al hecho de que aprendían un instrumentos musicales en el aula (no sólo flautas de plástico como pasa aquí). Me parece que nuestro país da muy poca importancia al arte, y que esta mentalidad se puede transformar desde la educación, pero eso ya será otra entrada.
En conclusión, parece que la clave para el éxito educativo está en la libertad de los niños, sobre todo en la libertad de movimiento. Los niños tienen una curiosidad innata y quieren aprender, solo que muchas veces el estar todo el rato quietos les frustra y se aburren. En Finlandia también se le da mucha importancia a la música, el arte y otras actividades domésticas que son muy útiles.
Incorporando lo mejor de cada sistema educativo podríamos hacer de la educación española una más fuerte, eficaz y que la disfruten los niños :)
Qué interesante, yo también hice mi investigación sobre la educación en Finlandia y aquí , viendo la perspectiva de alguien de allí, hay cosas que yo no había contemplado
ResponderEliminarMe parece super original la idea de hacer una entrevista a una chica que ha vivido en su misma piel esta educación tan revolucionaria y de la que muchos profesores nos hablan.
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